El vidrio borosilicato 3.3 (con un 12,5% a 13,5% de trióxido de boro según ISO 3585) posee un coeficiente de dilatación lineal de apenas 3,3 × 10⁻⁶ K⁻¹, casi tres veces menor que el vidrio sodocálcico. Esto le permite resistir choques térmicos directos y operar bajo vacío o llama sin fracturarse.
Según la norma DIN 12242 (conicidad 1:10), el primer número indica el diámetro mayor del cono en milímetros (por ejemplo, 24 mm o 29,2 mm) y el segundo número expresa la longitud axial de la zona esmerilada en milímetros (29 mm o 32 mm).
Por seguridad del personal soplador frente a vapores al calentar el vidrio a 1.200 °C, toda pieza que ingrese a reparación debe entregarse completamente lavada, neutralizada y acompañada de una nota que indique con qué solventes estuvo en contacto.